Asociación Lagunas Vivas de Villafranca: por un Plan de Gestión propio

La Asociación Lagunas Vivas busca recuperar y revitalizar uno de los humedales manchegos más conocidos, las Lagunas de Villafranca de los Caballeros (Toledo). Estos humedales, Reserva de la Biosfera desde 1981, han sido maltratados durante décadas y se encuentran en serio peligro, más allá del estupendo año de lluvias y nieves que estamos viviendo en 2021.  
Los motivos, hay algunos difíciles de s…

Sobre las Lagunas de Villafranca

¿Dónde estamos?

Las Lagunas de Villafranca se encuentran en el término municipal de Villafranca de los Caballeros (Toledo). Una localidad situada al sureste de la provincia de Toledo, fronteriza ya con la provincia de Ciudad Real, a 15 kilómetros de Alcázar de San Juan o 5 kilómetros del pueblo de Herencia. 

De esta forma, estos humedales están situados justo en el centro peninsular. En coche se encuentran a 1 hora y 30 minutos de Madrid, viajando hacia el sur por la A-4 (sin salida directa, ya que hay que desviarse de la autovía a la altura de Madridejos (salida 119) o en la salida hacia la CM-42 dirección Tomelloso (salida 121). Desde Toledo se puede llegar a la localidad por la CM-42, autovía en la que tiene salida directa. 

Una vez en la localidad de Villafranca de los Caballeros, a las Lagunas se accede por la CM-3130 dirección Quero. Estos humedales se encuentran a 2 kilómetros del entorno urbano del pueblo. 

Aquí os dejamos un enlace y un mapa de situación para que ubiquéis nuestras Lagunas de Villafranca. 


Localización de las Lagunas de Villafranca de los Caballeros en la Península Ibérica


Localización de Villafranca de los Caballeros desde Madrid/Toledo (al sur)


Localización de Villafranca de los Caballeros en su entorno


Localización de las Lagunas de Villafranca junto a la población



Las Lagunas de Villafranca, Reserva de la Biosfera

Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros, en la provincia de Toledo, son uno de los humedales más reconocidos de la zona. Su fauna y flora son de una gran singularidad y, durante siglos, han sido utilizadas como zona de recreo por los habitantes de toda la comarca de La Mancha. Enclavadas en una de las zonas más secas de la Península Ibérica, suponen toda una excepción, llegando a ser conocidas como “la playa de La Mancha”.


En la actualidad, las lagunas son de propiedad municipal y de desde 1980 forman parte de la Reserva de la Biosfera de “La Mancha Húmeda” declarada por la UNESCO. Además están protegidas por las figuras jurídicas de ámbito europeo como Reserva Natural de la Biosfera, incluida en la Red Natura 2000, Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Zona Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Humedales de la Mancha”.

Dentro del ámbito autonómico, fueron declaradas Refugio de Caza en 1988 y reclasificada como Refugio de Fauna en 1993. En 2006 se amplía su protección a través de una Resolución de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural por la que incluyen sus terrenos en el catálogo de montes de utilidad pública. En marzo y junio del mismo año, se aprobaron sus Planes de Ordenación de Recursos Naturales, declarándolas Reserva Natural.

Las lagunas carecen de surgencias o manantiales en su cubeta, o de drenaje difuso hacia ella, debido a que se dispone sobre la formación impermeable de las arcillas y margas del Trías Buntsandstein, la cual impide cualquier relación entre las aguas subterráneas y las aguas superficiales. Producto del esquema tecto-sedimentario existente, la alimentación de este sistema hidrológico se debe a la precipitación directa caída sobre la cubeta, a la escorrentía superficial de su cuenca vertiente y a los aportes del río Gigüela. Coherente con el modelo referido, su drenaje tiene lugar de forma exclusiva por la evaporación del agua acumulada en su vaso.

Estas lagunas mantenían aguas permanentes, pero sufren periodos de sequía excepcionalmente cuando se produce una sucesión de años secos y no se realizan aportaciones de agua desde el río Gigüela. Este río abastecía de forma natural a estas lagunas. Lo que se suponía un derecho natural, ha sido cuestionado en varias ocasiones.

A su paso por la planicie manchega, la escasa pendiente de su lecho y los drenajes producen encharcamientos en ambos márgenes, surgiendo así parte de las lagunas de la denominada Mancha Húmeda. Muchos de estos humedales fueron desecados como consecuencia de las obras de limpieza efectuadas en el cauce del río Gigüela a partir de 1985 y que supuso una profundización de éste entre 80 cm y 1,5 m impidiendo la inundación de estas áreas.

En Junio de 2019 tenía agua la laguna Chica, el censo de odonatos contaba con más de 250 ejemplares de diferentes especies: Ischnura elegans, Enallagma cyathigerum, Crocothemis erythraea, Sympetrum fonscolombii, Ischnuras y Orthetrum cancellatum. En meses posteriores el número de individuos se redujo a uno o dos ejemplares de Sympetrum fonscolombii.

En Junio de 2017, se avistaron varios ejemplares de Lestes macrostigma catalogada a nivel Nacional: Vulnerable (VU). Libro rojo de los Invertebrados de España (Verdú y Galante, 2006). En 2018 ni rastro de léstidos.

Hay disminución del número de individuos y número de especies durante el paso migratorio en verano del 2019 con respecto a años anteriores.

Especies como el escribano palustre no se anilló este año, dos subespecies ibéricas, lusitanica y witherbyi, están catalogadas como “En peligro” en el Libro Rojo de las aves de España. La subespecie europea schoeniclus, por su parte, tiene la consideración de “Vulnerable”. Witherbyi se anilló en la laguna Chica en 2017.

Bigotudos (Pannurus biarmicus) en laguna Chica cuando quedaba un pequeño charco en el centro. Agosto 2019. Según iba secándose, han ido marchándose hasta no quedar apenas ejemplares.

Especies como el avetoro (Botaurus stellaris) se escuchaba en la laguna Chica años anteriores. Se incluye en el Libro Rojo de las aves de España en la categoría de “En peligro crítico” y aparece como “En peligro de extinción” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

En la laguna Grande en 2018, aparecieron colonias de castañuelas Scirpus maritimus, constituyendo hábitats de especial protección en Castilla La Mancha y de vital importancia para el desarrollo del léstido Lestes macrostigma puesto que usa estas formaciones para ovopositar.

En la laguna Chica en 2018 hubo varios puntos con Lepidium cardamines endemismo manchego catalogado de interés especial en el Catálogo Nacional y Regional de Especies Amenazadas.

En 2019 no apareció ninguna de las citadas plantas.